spinner

Diversidad de género en tecnología: ¿utopía o distopía?

Hoy en día crear equipos de tecnología con una presencia equilibrada de hombres y mujeres es una utopía ante la escasez de mujeres en este sector. En los próximos años, ¿lograremos revertir esta situación o, por el contrario, vamos hacia un mundo con más trabajos tecnológicos, pero con una mayor disparidad de género?

Yo misma he utilizado con frecuencia la frase “el talento no tiene género”, pero con el tiempo me he dado cuenta de que sí que tiene género y es importante tener este aspecto en cuenta. Y no lo digo porque la diversidad sea una moda… porque piense que hay profesiones que son más propias de mujeres o de hombres… o porque haya etiquetas que predefinan el pensamiento por género. Todo lo contrario, lo digo porque estoy convencida de que cada persona tiene una mirada única y particular de las cosas. Los equipos diversos, bien gestionados, funcionan mucho mejor porque permiten un pensamiento divergente.

Llevado al mundo laboral la lista de ventajas de la diversidad es larga: permite tomar mejores decisiones; conocer mejor a los clientes; desarrollar mejores productos y servicios; facilitar la atracción de talento; innovar; etc.

Diversidad y tecnología

El mundo de la tecnología muestra una clara disparidad de género porque sólo una de cada cinco personas especialistas en tecnología es mujer, según el informe Empleo tecnológico del ONTSI. En concreto, en 2020 el 19,8% de los puestos de trabajo del sector tecnológico los ocupan mujeres, lo que indica una desigualdad entre géneros, que viene de tiempo atrás.

Si analizamos cómo está la situación en la universidad, en concreto de los perfiles que trabajan en una empresa como BBVA Next, podemos ver que en los próximos años el contexto se va a mantener relativamente estable. El “Sistema Integrado de Información Universitaria” (SIIU) indica que la proporción de mujeres tituladas en informática en los últimos 5 cursos de los que se disponen datos ha disminuido ligeramente pasando del 15,7% en el curso 1015/2016 al 13,3% en el 2019/2020. En las ingenierías la presencia de mujeres matriculadas crece en ese período del 25,9% al 26,9%. Dentro de la reflexión sobre este ámbito, el STEM, según el informe Igualdad en Cifras MEPF, en la rama de FP de informática y comunicaciones, en la modalidad superior se ve un ligerísimo incremento de mujeres -11,4% en 2017/2018 y 11,6% en el 2018-2019 (último año disponible)- y un pequeño descenso en grado medio -7,8% y 7,6% en el 2018-2019 -. Si hacemos un análisis del número de titulados de total podemos ver que, en los últimos 5 años, en Informática sí que ha habido un crecimiento del total de hombres y mujeres tituladas de un 3,3% y en Ingeniería un decrecimiento del 16,3%. Por lo tanto, si tenemos en cuenta estos datos, podemos ver que no va a haber crecimientos a medio plazo en la proporción de mujeres tituladas en estas disciplinas, respecto a hombres sino más bien una situación de estabilidad.

¿Y cómo va a ser el mercado laboral del futuro? Lo cierto es que no lo sabemos porque habrá profesiones que, a lo mejor, aún no se han inventado. Pero sí que tenemos claro que cada vez serán más necesarias las competencias digitales y que el sector tecnológico seŕa relevante porque es el que ha generado más empleo en la última década con un incremento del 21%, sobre un crecimiento total del mercado laboral del 5,2%. De hecho, entre 2011 y 2020, casi 2 de cada 10 empleos los aportó el sector de tecnologías de la información y comunicaciones en España (ONTSI).

¿Qué podemos hacer?

La tendencia indica que si seguimos al mismo ritmo la proporción de mujeres tituladas en carreras STEM no se va a incrementar significativamente respecto a los hombres.

  • Necesitamos visibilizar esta situación y no verla únicamente como algo inherente a un sector específico de actividad, sino como una tendencia a vigilar por el impacto que puede tener en la presencia de la mujer en el mercado de trabajo en general.
  • La disparidad de género es un problema que surge en la infancia y esos sesgos de género se van fraguando poco a poco desde entonces. Es importante poner foco en la investigación y puesta en marcha de acciones por parte de la comunidad educativa y tecnológica, así como los padres para conocer porqué desde las edades tempranas, en concreto desde los 6 años, las niñas excluyen el ámbito tecnológico de sus opciones y se perciben menos dotadas que, por ejemplo, los chicos para las matemáticas.
  • Hay que dar visibilidad y crear referentes para que toda la sociedad normalice que haya mujeres expertas en tecnología y que desde las edades tempranas las niñas o adolescentes no se sientan “bichos raros” por tener interés tecnológico. Y no hablo solo de referentes en el mundo laboral, sino también de referentes por ejemplo en el mundo del cine o la televisión. Prueba de ello es que se habla del “Efecto Scully” y de la influencia que tuvo Expediente X en que muchas mujeres en Estados Unidos se decantaran por profesiones STEM tras haber visto esa serie de adolescentes.
  • Creación de redes de apoyo y seguimiento para acompañar a todas las adolescentes, universitarias y, posteriormente, mujeres que trabajan en el ámbito de la tecnología en todo el proceso. Desde la detección de su vocación, para que esas niñas no sientan que van a contracorriente, hasta, posteriormente, en la universidad, para que se sientan apoyadas en un contexto en el que son minoría. También en el mundo laboral, para que puedan compartir su conocimiento con la comunidad técnica en un contexto en el que a veces se cuestiona la credibilidad por el género.
  • También tenemos que reflexionar sobre el impacto que tiene para la sociedad no tener presente la diversidad de género en el desarrollo de tecnología. En este sentido hicimos un análisis en BBVA Next Technologies sobre el impacto de los sesgos de género en los desarrollos tecnológicos. La tecnología es utilizada tanto por mujeres como por hombres por lo tanto es interesante que también participen en su creación.
  • Y en el mundo de la empresa también hay mucho camino por recorrer no solo porque esté recogido en los planes de igualdad sino porque las empresas son agentes de cambio con impacto en todos sus grupos de interés.

En el caso de BBVA Next a nivel interno, contamos con un plan con 35 medidas que nos van a permitir avanzar en la presencia equilibrada de mujeres y hombres, integrar la perspectiva de género en la gestión de la empresa, así como avanzar en el fomento de la corresponsabilidad de tareas entre mujeres y hombres, etc.

Pero muy ligado con lo que estamos hablando en este artículo hemos puesto en marcha un programa denominado NEXTECHWomen con una serie de actividades, que, entre otros objetivos, busca impulsar y potenciar la vocación de las carreras STEM e inspirar a las mujeres del futuro. Con este objetivo, el 8 de marzo celebraremos, en colaboración con Female Startup Leaders, una mesa redonda 100% online en la que 6 expertas en tecnología debatirán sobre «Cómo la tecnología puede construir las generaciones del futuro».

El talento es diverso

En resumen, el talento tiene género, tiene edad, tiene país (cultura)… tiene toda una serie de aspectos demográficos, emocionales y cognitivos que hacen que cada persona tenga una mirada particular y única. La creación de equipos diversos e inclusivos permite innovar; tomar mejores decisiones; conocer mejor a los clientes; desarrollar mejores productos; facilitar la atracción de talento; etc. Por lo tanto, la diversidad en tecnología es algo que aporta.

La tendencia indica que si seguimos al mismo ritmo la proporción de mujeres tituladas STEM no se va a incrementar significativamente respecto a los hombres, sin embargo, el mercado laboral sí que lo va a demandar porque cada vez más puestos de trabajo serán tecnológicos. De hecho, el sector de la tecnología es el que más crecimiento tiene de empleo y, en paralelo, sabemos que las competencias digitales son un factor que favorece la empleabilidad en el resto de sectores de actividad.

Por eso hay que poner en marcha acciones transversales que impliquen visibilizar esta situación de disparidad de género, crear referentes, acompañar a las mujeres con vocaciones STEM y evitar los sesgos de género en la infancia. También tenemos que reflexionar sobre el impacto que tienen los sesgos de género en el propio desarrollo de la tecnología. Todo ello con un objetivo claro: que consigamos que la igualdad de género en el mundo de la tecnología sea una realidad y no sea una utopía.

Las opiniones vertidas por el autor son enteramente suyas y no siempre representan la opinión de BBVA Next Technologies.

¿Quieres saber que más cosas hacemos en BBVA Next Technologies?